13 junio 2017

UN DÍA DE PRIMAVERA EN EL PUEBLO

Fotos captadas una mañana de primavera caminando por la rivera el rio Uces. Los días anteriores el cielo  había regado el campo y éste lo agradeció mucho porque la hierba empezaba a agostarse.  La noche anterior la lluvia también había sido abundante y los animalitos pasteaban a sus anchas sin la necesidad de acercarse  a las charcas abrevaderos donde otras veces pasaban la mayor parte del día. El polvo estaba apagado y la tierra de los caminos compactada que, como si fuera virgen solo acusaba la huella de los primeros pasos.   El cielo continuaba nublado amenazando mas lluvia y ocultando el sol que favorecía el ambiente después de unos días de calor bochornoso.



2 comentarios:

Manuel dijo...

Bonitas imágenes y curiosas, como curiosa es la que tiene un árbol o rama, inclinada en la parte derecha. Me parece una rareza; ¿Es un árbol a medio caer?
Imagino que a día de hoy, después de los días de intenso calor transcurridos, el campo no aparecerá como en las fotos. Es de esperar que el embalse de Almendra que abastece agua a nuestros pueblos, dosifique sus recursos de cara al verano, pues está, según la última información, que se puede ver en mi blog, al 40% . La última semana ha perdido 7 hm3. Nunca ha estado tan bajo, y comparado con el año anterior (y anteriores) la diferencia es grande.

-Manolo-

Juan Luis Esteban Toribio dijo...

Esperemos Sr. Lagarto, que los embalses no se nos agosten y haya agua suficiente para el mantenimiento de la vida del entorno que nos rodea, porque, a juzgar por la sequía y el calor que nos atosiga, las expectativas no son muy alagüeñas que digamos.
Sus fotos, Sr. Lagarto son estupendas, y se agradece la diligencia con la Ud. utiliza su cámara,a la que le aconsejo, si me lo permite, cuidar con gran esmero, para que los que no tenemos la suerte de poder estar con su misma frecuencia en nuestro pueblo, podamos disfrutar de la labor tan encomiable que Ud. realiza, y con frecuencia nos recuerda las vivencias de nuestra infancia correteando por los más recónditos lugares del pueblo que nos vio nacer.
Siga en esa línea, amigo Lagarto.

Luis